Florette

  • Cómo seleccionamos nuestras semillas

    Florette selecciona sus ensaladas con mucho esmero para garantizar que los consumidores estén totalmente satisfechos y el medio ambiente protegido.


    Entre ellos, los agricultores y expertos de Florette seleccionan las variedades de ensalada más adecuadas estudiando como se comportan las ensaladas en el campo (tiempo de cultivo, resistencia a enfermedades y plagas, cantidad de agua requerida, ...). Por lo que elegimos nuestras variedades no sólo porque son deliciosas y crujientes, sino también porque son fuertes por naturaleza.


    Los agrónomos de Florette, presentes allá donde se cultiven ensaladas Florette, comprueban las tierras de cultivo para garantizar que las variedades seleccionadas se cultiven cumpliendo nuestros requisitos.


  • Selección de campos

    En Florette, seleccionamos nuestros campos de cultivo con gran cuidado, de manera que nuestras deliciosas y frescas lechugas puedan disfrutar de las mejores condiciones de cultivo


    Lechugas Florette se cultivan en las zonas costeras, donde el fresco del océano, clima templado hace que las condiciones ideales de crecimiento.


    Los agricultores de Florette saben que sus tierras pertenecen a las generaciones futuras, de manera que protegen sus campos de la contaminación y cuidan los recursos naturales.


    Cuando se seleccionan las parcelas, el personal de Florette empieza por conocer su historia. El estudio de la historia de cada parcela garantiza que la tierra no haya estado contaminada de ninguna forma, ni de manera natural ni por culpa del hombre.


    También se aseguran de que no exista ninguna fuente agraria o industrial de contaminación cerca de la parcela.


    Finalmente, analizan la riqueza y estructura de la tierra, para garantizar que las lechugas Florette puedan ser cultivadas de forma natural, con un aporte mínimo de fertilizantes.


  • Condiciones de cultivo

    Los agricultores utilizan un código de 25 puntos de buenas prácticas desarrollado por Florette para cultivar y recolectar las lechugas.


    La tierra se prepara antes de sembrar, permitiendo que las plantas arraiguen bien y por lo tanto crezcan mejor. Cuanto mejor arraigue la planta, mejor se podrá alimentar la lechuga de manera natural mientras crece, convirtiéndose en una planta fuerte y resistente a las enfermedades.


    Durante el proceso de cultivo, los agricultores de Florette administran la cantidad exacta de agua necesaria para garantizar que las lechugas crezcan bien sin malgastar este bien tan preciado :
    - Después de sembrar, la tierra se mantiene muy húmeda para ayudar a que las semillas germinen.
    - Después, se empieza a regar las plantas menos a menudo para permitirles enraizarse correctamente.
    - Se utilizan sistemas de goteo para garantizar una irrigación localizada, ahorrando agua. Esto hace que las hojas de la lechuga estén crujientes y llenas de sabor.


    Los expertos de Florette analizan el suelo durante el cultivo para determinar la cantidad de fertilizantes orgánicos necesarios. De la misma forma, los productos fitosanitarios sólo se utilizan si están estrictamente justificados.


    Se guarda un registro completo de todo el proceso de cultivo (irrigación, fertilizantes orgánicos y cualquier otro tratamiento recibido) para garantizar la trazabilidad de todas y cada una de las lechugas.


  • Recolección

    Todas las lechugas tienen un momento en el cual su calidad es óptima. Es aquí cuando la habilidad y experiencia de los agricultores de Florette resulta fundamental. No hay ningún procedimiento científico para determinar cuando una lechuga ha alcanzado la madurez, lo único que se necesita es contar con un excelente conocimiento de la tierra y del producto, que es lo que en Florette llevamos haciendo más de 20 años.


    Florette aprovecha al máximo las horas tempranas de la mañana para cosechar las lechugas en el momento en el que alcanzan el estado perfecto de madurez, nunca demasiado pronto ni demasiado tarde.


    Sólo se cosechan las mejores lechugas y en tres horas se guardan en un lugar frío para que mantengan toda su frescura y sabor.


    Las lechugas se cortan y lavan en 48 horas.


 

¿Sabías que…?


Las hojas, de color rojo o amarillo, ofrecen al paladar un delicado gusto a nuez.

Màs

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